Seleccionar página

La mayoría de personas son víctimas de una avalancha de sentimientos al traer al mundo a su primer (a) bebé, que van desde la abrumadora felicidad, los temores de ser primeriza (o), entre otras sensaciones. Y es que para ser honestos la maternidad y/o paternidad es una experiencia única e irrepetible y no existe un solo libro ni manual en el mundo que nos prepare para una de las mayores responsabilidades del ser humano, para quienes desean hijas e hijos en su plan de vida. Este articulo esta enfocado en las fotos de recién nacido (a).

Cuando un (a) bebé recién nacido (a) empieza a experimentar el mundo a través de sus sentidos, muchas veces nos causa cierta gracia las reacciones que estas personas en miniatura tienen ante cosas tan sencillas como los sonidos que nos resultan familiares como adultos. Algunas parejas optan por compartir con sus seres queridos fotos y vídeos desde sus propios teléfonos inteligentes a través de sus redes sociales y es que seamos honestos ¿quién no se ha cruzado con esa amiga (o) que solo publica contenido de su recién nacida (o)?

Personalmente creo que es un deseo natural el querer inmortalizar la imagen que tienen estos pequeños seres humanos, pero como fotógrafo recomiendo que la primera sesión de fotografía profesional de un (a) bebé debe realizarse después de las 2 semanas de nacido (a), ya que a en ese periodo de tiempo el (la) bebé se adapta mejor al medio ambiente externo, a las condiciones de luz natural y pasan la mayor parte del tiempo entre alimentarse y dormir. Es necesario no solo encontrar al fotógrafo indicado, en cuyo caso muchas veces es recomendable primero hacer una sesión de maternidad (paternidad) durante el tiempo de gestación, solo así la pareja podría estar segura de contratar al mismo profesional para la primera sesión de recién nacido (a) de su bebé.

Es por ello que en mi caso particular las sesiones de recién nacido(a) pueden ser a veces más extensas de lo que muchas personas creen, ya que uno como fotógrafo debe adaptarse al bebé, hay que tomar en cuenta las veces y el tiempo que tomará a la madre amamantar o al padre alimentar al bebé, hacerlo (a) dormir, cambios de pañales, en algunos casos se realizarán cambios de escenarios y de ropa, entre otros factores muy importantes para que el (la) bebé se sienta bien y pueda proyectarse eso en las fotos finales.

Algo que encuentro sumamente importante es la seguridad del recién nacido, debido a su corta edad de vida su cuerpo aún no está totalmente preparado para grandes esfuerzos físicos, por lo que con ayuda de la madre y/o padre se puede posicionar de manera adecuada al bebé para conseguir buenas fotos, sin embargo debemos entender que cada bebé es un ser único (a) y especial, su personalidad debe verse reflejada en las imágenes, no se pueden forzar situaciones si el (la) bebé no se siente cómodo (a), para algunos casos la utilización de programas de retoque digital como Lightroom o Photoshop son buenas herramientas para conseguir una foto en particular sin poner en riesgo el bienestar del bebé.

Las hijas e hijos crecen muy rápido ante nuestros ojos y es bueno contar con un registro fotográfico de cuando llegaron al mundo, apreciar el pequeño tamaño de sus dedos o como era el brillo de sus ojos en sus primeros días de vida descubriendo el mundo que los acoge. Una sesión de fotografía para recién nacido es algo especial que puede ser apreciado con el pasar de los años, ya sea en forma de álbum, photobook o lienzo, creo que como fotógrafo a veces no solo capturamos momentos sino también que nos convertimos en historiadores de vidas y es un privilegio que me produce mucha alegría ser testigo del crecimiento de las personas, porque cuando nace un bebé también nace una madre (padre).